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Acné (II)


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Título de la revista/monografía: Acné (II)
Coordinador del la monografía: Francisco M. Camacho y Vicente Torres
Número/fecha: Volumen 21 - N.º 1 - ENERO-FEBRERO 2008
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Artículos (Resúmenes e Introducciones)
Título del artículo: ACNÉ (II)
Tipo de contenido: EDITORIAL
Autores: F. M. Camacho

La primera monografía del 2008 volvemos a dedicársela al ACNE porque, como ha sucedido en otras ocasiones, el número anterior era demasiado extenso y no ha habido más remedio que dejar algunos capítulos para esta monografía donde hemos agrupado las formas especiales de acné, incluyendo rosácea, erupciones acneiformes y formas graves de acné con la hidradenitis supurativa, el tratamiento quirúrgico del acné y de sus cicatrices, y los aspectos psicológicos del acné y de su terapéutica. Esta monografía la coordiné junto al Dr.Vicente Torres Lozada, que ya no precisa presentación. Dividimos esta monografía en diez capítulos y uno de introducción sobre la terminología empleada en el acné donde se revisa el término severo, empleado, creo que razonablemente en esta patología, por muchos autores. Abrimos esta monografía con el representante máximo del mundo dermatológico pediátrico latinoamericano, el Prof. Ramón Ruiz Maldonado. En este primer capítulo Abordaje terapéutico del paciente con acné en edad pediátrica, el profesor Ruiz Maldonado (México DF) hace referencia a cómo tratar el acné en este grupo particular de pacientes, centrándose en algunas estrategias de manejo basadas en su experiencia personal. El segundo capítulo Acné del Adulto. Terapia hormonal del acné en pacientes con endocrinopatías subyacentes ha sido elaborado por mí. En él, después de describir el acné del adulto y las dermatosis con manifestaciones androgénicas de causa ovárica, suprarrenal e hipofisarias, especialmente el síndrome SAHA, se comentan las medicaciones actuales que debe conocer el dermatólogo.
Título del artículo: Abordaje terapéutico del paciente con acné en edad pediátrica
Tipo de contenido: Original
Autores: R. Ruiz-Maldonado

El acné del recién nacido es aquel que puede estar presente al nacimiento, o aparecer durante los primeros 30 días de vida. El Acné infantil es el que aparece de los 31 días a los 6 años de edad y el acné juvenil el que aparece entre los 7 y los 12 años de edad. En algunos casos el acné en edad pediátrica es un marcador de algunas enfermedades subyacentes. Afortunadamente el acné en los niños es poco frecuente en la consulta general en dermatología, y se ve con más frecuencia en hospitales pediátricos de concentración. Cada una de estas formas clínicas tiene ciertas características propias que hacen posible su distinción e individualización en el manejo, siendo suficiente en algunos casos la conducta expectante y conservadora, esperando la involución espontánea, e indicando ciertas medidas generales. En otros pacientes es necesario el uso de medicación similar a la del adulto, con antimicrobianos tópicos o sistémicos, peróxido de benzoilo, retinoides tópicos e inclusive isotretinoína sistémica en algunas formas raras y poco frecuentes
Título del artículo: Acné del adulto. Terapia hormonal del acné en pacientes con endocrinopatías subyacentes
Tipo de contenido: Original
Autores: F. M. Camacho

EL acné está relacionado con factores hormonales, especialmente con la elevación de los niveles de andrógenos que producen aumento de sebo, induciendo comedogénesis, e hiperqueratinización del conducto folicular que facilitan la infección por Propionibacterium acnes y la inflamación. En las mujeres, la principal fuente de andrógenos con capacidad de producir acné son las glándulas suprarrenales (dehidroepiandrosterona sulfatada; DHEA-S) y los ovarios (”-4-androstendiona); no obstante, la hipófisis (prolactina) puede ser también responsable de la presencia de acné. Cuando no se encuentran anormalidades hormonales, o son mínimas, la paciente debe diagnosticarse de hiperandrogenismo constitucional (síndrome SAHA) o de un SAHA familiar. Para realizar una correcta evaluación bioquímica es necesario conocer los niveles séricos de testosterona libre, 5±-DHT, DHEA-S, 17-²-hidroxiprogesterona, ”-4-androstendiona, prolactina, SHBG, 3-±-androstanediol glucurónido y PSA. En los casos de hiperandrogenismo ovárico también será necesaria la determinación bioquímica de LH, FSH, relación LH:FSH y niveles de insulina. Dependiendo del origen de los andrógenos, el tratamiento del acné se basará en antiandrógenos, glucocorticoides, antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas y anticonceptivos, asociados a terapéuticas tópicas y dermatocosméticas.
Título del artículo: Rosácea. Aspectos clinicopatológicos y terapéuticos generales
Tipo de contenido: Original
Autores: F. M. Camacho y V. Torres

La rosácea es una dermatosis inflamatoria frecuente en poblaciones con antecedentes genéticos anglosajones. Sus manifestaciones clínicas se localizan típicamente en las convexidades del centro de la cara como son mejillas, nariz, frente y mentón, respetando la región periocular. Una característica precoz común es el flushing o eritema transitorio generalmente acompañado por sensación de quemazón. El cuadro clínico esta constituido por pápulas, pústulas, eritema permanente, así como, telangiectasias. Las formas eritematotelangiestásica y papulopustulosa son dos de los principales subtipos clínicos de rosácea. En algunos pacientes se desarrollan linfedema e hipertrofia en la nariz, mentón, o lóbulos auriculares dando origen a la fase de fimas. Frecuentemente la rosácea se complica con afectación ocular: blefaritis, conjuntivitis, inflamación de glándulas de Meibomio, chalazión, neovascularización e incluso ulceración corneal. Esta forma de rosácea cutáneo- ocular puede presentarse aún en pacientes en edad pediátrica. La gravedad del daño ocular no se correlaciona con el estadio de la afectación cutánea. La etiología y patogenia de la rosácea no está del todo aclarada. Un mejor entendimiento de su etiología probablemente facilitará una aproximación más racional a su tratamiento. La combinación de medicación tópica y oral es la que ofrece los mejores resultados.
Título del artículo: Rosácea. Aspectos históricos y clínicos base de la clasificación actual
Tipo de contenido: Original
Autores: V.Torres

La rosácea es un síndrome dermatológico crónico constituido por cuatro subtipos clínicos y una variante. Los subtipos clínicos abarcan un amplio espectro que va desde el simple eritema persistente a las formas hiperplásicas o fimas, pasando por los subtipos eritematotelangiectásico y papulopustuloso. Junto a ellas se considera el subtipo de rosácea ocular, cada día más frecuente, y la variante la constituye la rosácea granulomatosa. Para llegar a esta clasificación se han pasado distintas etapas, como hablar de estadios I, II ó III de Plewig de la rosácea, sin embargo el Comité de expertos de la Sociedad Nacional para la clasificación y graduación de la Rosácea compuesto dermatólogos dedicados al estudio de la rosácea de diferentes países acordó esta clasificación que, sin duda, nos facilita su entendimiento y el manejo terapéutico. Otras formas menos frecuentes de rosácea, que también se mencionan en este capítulo, son la rosácea con edema facial persistente, la rosácea esteroidea, la rosácea por Gram-negativos, la rosácea conglobata y la rosácea fulminans o pioderma facial; no obstante, no se consideran en profundidad ya que no son subtipos ni variantes, ademas de su excepcionalidad. También se mencionan otras entidades de difícil clasificación como es la llamada rosácea pseudoglandular, a la que no se le ha asignado un subtipo, o la rosácea neuropática o sensorial, que para algunos autores sí sería un subtipo de rosácea.Finalmente, el síndrome del escroto rojo podría ser una manifestación de rosácea.
Título del artículo: Rosácea. Novedades etiopatogénicas y esquemas terapéuticos
Tipo de contenido: Original
Autores: J. Piquero Martín

La rosácea es una enfermedad crónica que se expresa clínicamente por un eritema centrofacial transitorio o persistente y se acompaña de pápulas, pústulas, telangiectasias, sensación de picazón o ardor en la piel y ocasionalmente cursa con afectación ocular. La causa de la rosácea sigue siendo desconocida y, aunque se han implicado numerosos factores, todavía no hay una explicación que justifique la gran variedad de expresiones clínicas que tiene esta patología. Debido a que la patogénesis no está muy clara, la clasificación y por ende su manejo terapéutico se efectúa en consideración a la forma clínica de la enfermedad. Sin embargo, cualquiera que sea el subtipo en el que incluyamos a un paciente que nos consulta, debemos instruirlo en los factores promotores del sonrojo, ya que el eritema es uno de los signos primarios del paciente con rosácea, y advertirle de todos aquellos factores que pueden desencadenar o empeorar el cuadro clínico de la rosácea. Deben darse recomendaciones claras sobre la protección del sol y el uso de determinados cosméticos especialmente necesarios en pieles intolerantes. Diversos medicamentos tópicos y sistémicos, así como procedimientos de consultorio, son recomendados para cada subtipo de la enfermedad
Título del artículo: Variantes de acné. Erupciones acneiformes
Tipo de contenido: Original
Autores: F. M. Camacho y V.Torres

En este capítulo desarrollaremos las variantes de acné, como el acné gram-negativo, acné estival, pioderma facial y edema sólido facial, junto a las erupciones acneiformes. Las erupciones acneifomes son reacciones foliculares monoformas compuestas por elementos papulosos o pustulosos que localizan en cualquier parte de la superficie cutánea no siendo obligadas de zonas seborreicas, como exige el acné. Discutiremos las cuatro causas principales. Las erupciones acneiformes causadas por drogas con sus seis tipos: erupciones acneiformes por bromo y por yodo, por hormonas entre las que destaca el acné esteroideo, por tuberculostáticos, por psicofármacos, por medicamentos utilizados en la terapéutica del acné, como tetraciclinas e isotretinoína, y por fármacos utilizados en la terapéutica oncológica como los inhibidores del receptor del factor de crecimiento epidérmico. Las erupciones acneiformes ocupacionales están inducidas por productos industriales como las causadas por aceites minerales (Botón de aceite), por alquitranes, por halógenos y por compuestos clorados (Cloracné). También hay erupciones acneiformes por cosméticos y medicamentos tópicos. Las causadas por cosméticos se conocen como acné cosmético y cuando la erupción surge en pacientes de color que aplican brillantinas y aceite en sus cabellos y cara se conoce como acné pomada.Y, por último, en este grupo consideraremos también las erupciones acneiformes por preparados terapéuticos tópicos. En este contexto trataremos del acné estival.Y el último grupo corresponde a las erupciones acneiformes por agentes físicos como son el acné friccional, acné mecánica y las erupciones debidas a la luz solar como elastoidosis senil a quistes y comedones y foliculitis actínica. Y como colofón, se comentan las erupciones acneiformes en el contexto de la dermatitis atópica que puede justificar el tan manoseado dicho de la erupción acneiforme por alimentos.
Título del artículo: Formas graves de acné. Acné conglobata y tríada/tétrada de oclusión folicular.Hidradenitis supurativa (Acné inverso)
Tipo de contenido: Original
Autores: F. M. Camacho y F. Camacho-Serrano

En este capítulo desarrollaremos las formas graves de acné. En primer lugar expondremos el acné fulminans o acné quistico agudo febril ulcerativo con poliartralgias, con sus variantes el síndrome SAPHO que supone la asociación de cinco procesos: sinovitis, acné vulgar grave, pustulosis palmoplantar, hiperostosis y osteoartropatía seronegativa, y el síndrome PAPA. Después comentaremos el acné conglobata y sus asociaciones a la hidradenitis supurativa axilar y perineoglútea y la celulitis disecante de cuero cabelludo o perifolliculitis capitis abscedens et suffodiens (tríada de oclusión folicular de Lever) y a veces el sinus pilonidal (tétrada de oclusión folicular). Revisaremos brevemente su tratamiento. En la segunda parte de este capítulo nos centraremos en el tratamiento actual de la hidradenitis supurativa o acné inverso, insistiendo en las nuevas terapias biológicas, en los antiandrógenos y en el tratamiento quirúrgico.
Título del artículo: Cirugía del acné
Tipo de contenido: Original
Autores: F. M. Camacho y S.A. Serrano

La cirugía del acné es, en ocasiones, difícil de separar de la cirugía de sus secuelas; es decir, de las cicatrices de acné. Como el siguiente capítulo se dedicará a la cirugía de las cicatrices, y la mayor parte de él se referirá a la dermoabrasión, técnica que indiscutiblemente mejora las cicatrices de acné y nunca se podrá emplear en el acné, en éste comentaremos las técnicas que son más exclusivas del acné como patología no cicatricial. En consecuencia, comentaremos la microdermoabrasión, los peeling, especialmente los superficiales, la laserabrasión y la terapia fotodinámica. Excepto la microdermoabrasión, las otras son técnicas de remodelado cutáneo; es decir, que eliminan el epitelio y la dermis superficial con nueva formación de epidermis y de colágeno con remodelado de las fibras de colágeno.Aunque el remodelado comenzó con la dermoabrasión, se continuó con las técnicas de quimioexfoliación o de peelings químicos y con los métodos de abrasión con láser, primero con el láser de dióxido de carbono y poco después con el erbio:YAG.Más recientemente se está empleando la fototerapia y la terapia fotodinámica en el remodelado y tratamiento del acné. En este capítulo revisaremos los conceptos principales de las técnicas quirúrgica empleadas en el acné como el uso de sacacomedones, drenaje y escisión de quistes, microdermoabrasión, quimioexfoliación, láserabrasión y terapia fotodinámica.
Título del artículo: Tratamiento de las cicatrices del acné
Tipo de contenido: Original
Autores: J. Soto de Delás

El tratamiento de las cicatrices de acné necesita de una serie de factores previos como conocer las expectativas del paciente, el tipo de cicatrices que presenta y los medios terapéuticos de que disponemos. Lo primero que siempre hay que definir es qué es lo que no necesita tratamiento.Una vez que consideramos que sí precisa tratamiento, hay que plantearse qué hacer. Entre las opciones no quirúrgicas podemos utilizar los materiales de relleno, los corticoides intralesionales, la crioterapia, los peelings químicos superficiales y la microdermoabrasión. Entre las opciones quirúrgicas la mejor, sin duda, es la dermoabrasión aunque puede presentar secuelas y complicaciones destacando entre estas últimas las hiperpigmentaciones, hipopigmentaciones, cicatrices y eritema persistente. Además, hay una serie de procedimientos complementarios a la cirugía destacando la elevación de las cicatrices mediante punch, la extirpación y aplicación de injerto punch, trasplante de grasa, subcisión, electrodesecación y escisión de los túneles epitelizados. Por último, la comparación entre todas estas medidas y el láser de CO2 permite asegurar que la mejor técnica a emplear en las cicatrices de acné es la dermoabrasión, si bien hay que recordar que cada paciente, con sus cicatrices, puede ser subsidiario del empleo de una u otra técnica
Título del artículo: Aspectos psíquicos del acné. Influencia terapéutica
Tipo de contenido: Original
Autores: A. Guerra-Tapia y F. M. Camacho

En este capítulo comentaremos las posibles alteraciones psicológicas que aparecen en el paciente con acné por el hecho de padecer el proceso como las patologías derivadas de la terapéutica con isotretinoína, entre las que también destacan la depresión e incluso ideas de suicidio que se le achacan, y la repercusión psicológica que tiene en estos pacientes el desconocimiento de la analítica a solicitar y terapéutica a indicar por parte de médicos y especialmente analistas y farmacéuticos. Por ello, en una primera parte de tema comentaremos la personalidad del paciente acnéico y las alteraciones psicológicas motivadas por el acné en relación con la edad y el sexo, sus modificaciones en relación con el tratamiento y la satisfacción que puede aportarle un tratamiento bien indicado y las modificaciones en relación con otros factores. En un segundo apartado estudiaremos las alteraciones neuropsíquicas motivadas por la isotretinoína como terapéutica del acné, con sus efectos sobre el sistema nervioso central y periférico y sobre el estado de ánimo que puede llegar a causar estados depresivos. En la segunda parte de este capítulo comentaremos la problemática psicosocial que se produce ante la solicitud de analítica hormonal, sobre todo del PSA, a mujeres con acné y de la administración de inhibidores de la 5±-reductasa a mujeres y adolescentes con acné, tanto finasterida como dutasterida.




 
 

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