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Proliferacionesn vasculares cutáneas (IV) (Neoplasias malignas y otras neoplasias con importante componente vascular)


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Título de la revista/monografía: Proliferacionesn vasculares cutáneas (IV) (Neoplasias malignas y otras neoplasias con importante componente vascular)
Coordinador del la monografía: Luis Requena
Número/fecha: Volumen XVII • N.º 4 • JULIO-AGOSTO 2004
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Artículos (Resúmenes e Introducciones)
Título del artículo: Proliferaciones Vasculares
Tipo de contenido: Editorial
Autores: Francisco Camacho

El quinto número de Monografías del 2004 lo dedicamos a la cuarta y última parte de las “Proliferaciones vasculares cutáneas”.En esta monografía, que también dirige el Dr. Luis Requena y le ayudan los Dres. Omar Sangueza, Rita Pichardo y Celia Requena, se desarrollan las “Neoplasias malignas” pero también se hace hincapié en otras neoplasias de componente vascular, al menos en una importante parte de la neoformación, como angioleiomioma, angiofibroma, angiolipoma y otras y algunas lesiones que se han considerado erróneamente neoplasias vasculares como angioendoteliomatosis maligna o angioqueratoma seudolinfomatosos de los niños.
Título del artículo: Sarcoma de Kaposi
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

Existen cuatro variantes epidemiológicas de sarcoma de Kaposi: 1) el sarcoma de Kaposi clásico, que afecta preferentemente a pacientes ancianos y es más frecuente en varones, en los que la enfermedad muestra un curso crónico, con lesiones predominantemente localizadas en las extremidades inferiores; 2) la variante africana, de la que a su vez existen dos subtipos: una forma nodular, generalmente benigna, que afecta a adultos jóvenes, y otra forma fulminante y linfadenopática, que afecta a niños y suele tener una evolución fatal en poco tiempo; 3) una forma iatrogénica o asociada a medicación inmunosupresora, que se ha descrito predominantemente en trasplantados renales y que tiende a la regresión cuando se suspenden los medicamentos inmunosupresores, y 4) el sarcoma de Kaposi asociado al SIDA, que es especialmente frecuente en varones homosexuales. Recientemente, se han demostrado que un nuevo tipo de virus herpes, el Gammaherpesviridae o HHV-8 es el factor etiológico de sarcoma de Kaposi en sus cuatro variantes epidemiológicas. Clínicamente, las lesiones de sarcoma de Kaposi presentan una morfología y un curso evolutivo diferentes dependiendo de la variante epidemiológica que se trate.
Título del artículo: Hemangioendotelioma epitelioide
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El hemangioendotelioma epitelioide es un angiosarcoma de bajo grado de malignidad.Habitualmente se trata de una lesión solitaria, que se presenta como un tumor de partes blandas ligeramente doloroso, aunque también se han descrito ejemplos en la piel. En algunos casos el hemangioendotelioma epitelioide se presenta como un nódulo ulcerado. En al menos la mitad de los casos, la neoplasia está en íntima conexión o se origina en un vaso preexistente, casi siempre una vena. Antes de establecer el diagnóstico de hemangioendotelioma epitelioide primariamente cutáneo se deberá excluir la posibilidad de que se trate de una metástasis cutánea desde un hemangioendotelioma epitelioide visceral. Histopatológicamente, el hemangioendotelioma epitelioide se compone de cordones, lóbulos o islotes de células epitelioides que aparecen inmersas en un estroma fibromixoide o esclerótico. Muchas de estás células neoplásicas contienen vacuolas en su citoplasma, como expresión de diferenciación vascular primitiva.
Título del artículo: Angioendotelioma papilar intravascular
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

En la mayoría de los casos descritos el tumor de Dasbka se localiza en la piel o el tejido celular subcutáneo de la cabeza y el cuello y afecta preferentemente a niños y jóvenes. En algunos casos la neoplasia se desarrolla en una malformación vascular preexistente. Histopatológicamente, esta neoplasia se compone de canales vasculares interconectados que están tapizados por células endoteliales atípicas. El hallazgo histopatológico más característico consiste en la presencia de formaciones papilares con morfología de ramillete, que están constituidos por un eje central de tejido conectivo esclerótico y estructuras papilares tapizadas por células endoteliales atípicas. Estas células endoteliales son redondas o poliédricas, con un núcleo grande, hipercromático y atípico situado excéntricamente en el borde luminar de la célula.Algunas lesiones de hemangioendotelioma retiforme muestran hallazgos de superposición con el tumor de Dabska y la existencia de estos casos de superposición apoyan la idea de que el tumor de Dabska y el hemangioendotelioma retiforme son dos neoplasias estrechamente relacionadas. El tratamiento del angioendotelioma papilar intravascular consiste en una extirpación quirúrgica con márgenes amplios y una linfadenectomia de los ganglios linfáticos regionales cuando están clínicamente afectados.
Título del artículo: Hemangioendotelioma retiforme
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El hemangioendotelioma retiforme es una variante distintiva de angiosarcoma cutáneo de bajo grado de malignidad que se ha descrito recientemente. Las lesiones se localizan preferentemente en las extremidades superiores e inferiores y se presentan como masas exo-endofíticas de crecimiento lento, con una morfología de placa cutánea o de nódulo subcutáneo. Histopatológicamente, esta neoplasia está constituida por vasos alargados que se ramifican con un patrón arborescente extendiéndose por la dermis y que están tapizados por una única hilera de células endoteliales monomorfas en tachuela, que hacen prominencia en la estrecha luz vascular. La atipia citológica es mínima y se observan escasas figuras de mitosis. Además del patrón retiforme característico, también se observan áreas sólidas compuestas por células epitelioides o fusiformes y canales vasculares dilatados con formaciones papilares intraluminales similares a las que se observan en el tumor de Dabska. Todos los pacientes descritos con hemangioendotelioma retiforme han sido tratados inicialmente mediante extirpación quirúrgica de la lesión. Se ha comprobado que esta neoplasia tiene un bajo potencial de producir metástasis a distancia.
Título del artículo: Hemangioendotelioma compuesto
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El hemangioendotelioma compuesto es una neoplasia caracterizada por la combinación en una misma lesión de los patrones histopatológicos descritos en los distintos tipos de hemangioendotelioma, incluyendo áreas benignas, áreas de angiosarcoma de bajo grado y áreas de alto grado de malignidad. Hasta la fecha, todos los casos descritos de hemangioendotelioma compuesto de han desarrollado en pacientes adultos. Las lesiones asientan preferentemente en manos y pies y en la mayoría de los casos han estado presentes durante varios años antes de que se establezca el diagnóstico. Histopatológicamente, el hemangioendotelioma compuesto se caracteriza por una mezcla de diferentes componentes, que varía de unas lesiones a otras. Esta variación se da no sólo en la proporción de cada uno de los diferentes componentes, sino también en el patrón en que cada componente se distribuye en cada lesión. En la mayoría de los casos los patrones histopatológicos predominantes son los de hemangioendotelioma epitelioide y hemangioendotelioma retiforme, pero también existen áreas sólidas de fascículos de células fusiformes en algunas de las lesiones. También, al menos focalmente, se observan áreas de angiosarcoma convencional. Todos los casos descritos de hemangioendotelioma compuesto han sido extirpados quirúrgicamente.Tres de estos tumores persistieron localmente después de una extirpación quirúrgica incompleta, y otro de los pacientes desarrolló metástasis en partes blandas y ganglios linfáticos varios años después de la extirpación del tumor. Hasta la fecha, no se han descrito muertes como consecuencia de un hemangioendotelioma compuesto.
Título del artículo: Angiosarcoma cutáneo de cara y cuero cabelludo en ancianos (angiosarcoma de Wilson Jones)
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El angiosarcoma cutáneo de cara y cuero cabelludo afecta predominantemente a personas ancianas y se localiza preferentemente en la parte alta de la frente y el cuero cabelludo. Los hombres se afectan más frecuentemente que las mujeres. No existe ningún factor predisponente conocido. Clínicamente, la lesión se inicia como una mácula mal delimitada de coloración azulada o eritematosa que simula un hematoma. A medida que la lesión progresa se va transformando en una placa indurada que se eleva sobre la piel sana adyacente y en cuyo espesor pueden desarrollarse nódulos de consistencia firme, que pueden ulcerarse. Con frecuencia se observan lesiones satélite en la vecindad de la placa principal. Esta neoplasia se extiende gradual y centrífugamente en cortos periodos de tiempo y en casos avanzados grandes áreas de la cara, el cuero cabelludo y el cuello pueden estar afectadas. Histopatológicamente, los angiosarcomas de la cara y cuero cabelludo se extienden más allá de lo que aparentan los límites clínicos de la lesión. Los angiosarcomas bien diferenciados aparecen constituidos por canales vasculares irregulares y dilatados, con las luces tapizadas por células endoteliales aplanadas que no muestran una apariencia llamativamente atípica, por lo que la lesión puede confundirse con un hemangioma o un linfangioma.
Título del artículo: Angiosarcoma cutáneo asociado a linfedema
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El angiosarcoma asociado a linfedema postmastectomía se conoce con el nombre de angiosarcoma de Stewart-Treves. Pero además del linfedema asociado con mastectomía, este tipo de angiosarcoma se ha descrito también en áreas cutáneas con linfedema crónico debido a otras causas. El riesgo de desarrollar un angiosarcoma en pacientes en los que se ha realizado una mastectomía y sobreviven más de 5 años es aproximadamente de 0,5-1%. El intervalo de tiempo entre la mastectomía y el desarrollo del angiosarcoma varía entre 1 y 30 años. Clínicamente, estas lesiones aparecen como máculas eritematosas o nódulos violáceos con aspecto de hematomas que se desarrollan en áreas de linfedema indurado que no deja fóvea al comprimir la zona afectada. Poco tiempo después de la aparición de las primeras lesiones, se observa un rápido incremento en el número y tamaño de las mismas, que pueden desarrollar secundariamente ulceración. En estadios avanzados la lesión se extiende a la pared anterior o posterior del tórax y a zonas distales de antebrazo y mano. Histopatológicamente, los angiosarcomas que se originan en áreas de linfedema crónico muestran los mismos hallazgos histopatológicos que los del angiosarcoma de la cara y cuero cabelludo. Son neoplasias constituidas por estructuras vasculares de morfología irregular que se anastomosan entre sí formando una red. Estos vasos irregulares contienen abundantes hematíes en su luz y se distribuyen con un patrón disecante entre los haces de colágeno de la dermis. El núcleo de las células endoteliales que tapizan estos vasos neoformados es grande e hipercromático y hace prominencia en la luz vascular. El pronóstico del angiosarcoma asociado con linfedema crónico es igual de malo que el de los otros angiosarcomas cutáneos o incluso peor.
Título del artículo: Angiosarcoma cutáneo inducido por radioterapia
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El angiosarcoma cutáneo post-radioterapia es una rara forma de angiosarcoma que se ha descrito después de tratamientos de radioterapia por procesos muy diversos. Generalmente, este angiosarcoma se desarrolla mucho tiempo después de que la radioterapia ha sido administrada. La apariencia clínica del angiosarcoma post-radioterapia varia de unos casos a otros. En estos pacientes se observan placas infiltradas difusas y mal delimitadas de apariencia angiomatosa, pápulas, nódulos y lesiones ulceradas. Todas estas lesiones se desarrollan en las áreas cutáneas que han recibido la radioterapia o en las áreas vecinas, y como la mayoría de los casos descritos han ocurrido después de radioterapia administrada por carcinomas de mama o carcinomas del tracto génito-urinario, la pared anterior del tórax y la pared anterior del abdomen son las localizaciones más frecuentes. Histopatológicamente, el angiosarcoma post-radioterapia muestra unas características histopatológicas similares a las de las otras variantes de angiosarcoma cutáneo. En las lesiones iniciales se observan vasos neoformados infiltrando con un patrón disecante entre los haces de colágeno de todo el espesor de la dermis, y con frecuencia se extienden al tejido celular subcutáneo. Las células endoteliales que tapizan estos vasos muestran grados variables de atipia, pero al menos focalmente se observa que algunos de estos núcleos son grandes, hipercromáticos y que hacen prominencia en el interior de la luz de los canales vasculares irregulares.
Título del artículo: Angiosarcoma epitelioide
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El angiosarcoma epitelioide es una rara variante histopatológica de angiosarcoma cutáneo que se ha descrito recientemente. Desde el punto de vista clínico, las lesiones de angiosarcoma cutáneo epitelioide son indistinguibles de las del angiosarcoma cutáneo convencional. Quizá la única diferencia clínica es la preferencia de las lesiones por asentar en las extremidades inferiores, aunque también se han descrito lesiones en la cara y el cuero cabelludo. Histopatológicamente, el angiosarcoma cutáneo epitelioide recuerda a una neoplasia epitelial. El tumor está compuesto por células epitelioides redondeadas de citoplasma amplio, núcleo vesiculoso y nucléolo prominente. En contraste con otros angiosarcomas cutáneos, las áreas de espacios vasculares irregulares tapizados por células endoteliales atípicas que disecan entre los haces de colágeno de la dermis no constituyen el patrón histopatológico predominante, aunque si estas áreas están presentes constituyen un hallazgo de mucho valor para el diagnóstico correcto. En algunas áreas, las células epitelioides muestran vacuolización citoplasmática como signo de diferenciación luminar primitiva.A pesar de que algunos autores postularon que este angiosarcoma epitelioide tenía un mejor pronóstico que otras variantes histopatológicas de angiosarcoma cutáneo, estos tumores tienen un comportamiento biológico muy agresivo y la mayoría de los pacientes desarrollan enfermedad metastásica diseminada durante el año siguiente al diagnóstico.
Título del artículo: Tumor glómico maligno (glomangiosarcoma)
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

Las lesiones de glomangiosarcoma suelen ser de mayor tamaño y están situadas más profundamente que los tumores glómicos benignos convencionales. Se localizan preferentemente en las extremidades, donde aparecen como masas subcutáneas mal delimitadas. Histopatológicamente, existen tres variantes de tumores glómicos malignos: a) Tumor glómico localmente infiltrante; b) Glomangiosarcoma derivado de la transformación maligna de un tumor glómico benigno preexistente, y c) Glomangiosarcoma originado de novo. En los tumores glómicos malignos originados en un tumor glómico benigno preexistente, se observan áreas sarcomatosas entremezcladas con los islotes de células glómicas del tumor glómico benigno. Las áreas malignas están mal delimitadas, muestran bordes infiltrativos y están constituidas por células neoplásicas redondeadas con pleomorfismo nuclear, figuras de mitosis frecuentes y focos de necrosis en masa. En los casos en los que no está presente un componente benigno de tumor glómico convencional, el diagnóstico de glomangiosarcoma casi siempre necesita de la ayuda de la inmunohistoquímica. En el tratamiento del glomangiosarcoma la extirpación quirúrgica completa es esencial para evitar la persistencia de la lesión y el desarrollo de enfermedad metastásica.
Título del artículo: Angiohistiocitoma de células multinucleadas
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El angiohistiocitoma de células multinucleadas es una lesión que se desarrolla más frecuentemente en mujeres que en hombres y se localiza preferentemente en las extremidades, especialmente en el dorso de las manos y muñecas y en los muslos. Clínicamente, la lesión se presenta como una o varias pápulas hemisféricas, de superficie lisa, con un tamaño que varía entre 2 y 15 mm y de una coloración eritematosa o violácea. Con frecuencia las lesiones se agrupan en una determinada región anatómica.Histopatológicamente, el angiohistiocitoma de células multinucleadas se caracteriza por una proliferación de capilares y vénulas que afecta a todo el espesor de la dermis. El hallazgo histopatológico más característico consiste en la presencia de células gigantes multinucleadas de formas geométricas o poligonales, con citoplasma amplio que aparecen salpicadas por el estroma de la lesión. El angiohistiocitoma de células multinucleadas es una lesión completamente benigna y se han descrito casos con remisión espontánea de las lesiones.
Título del artículo: Angiofibroma
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

Los angiofibromas de la cara de los pacientes con esclerosis tuberosa consisten en múltiples pápulas y pequeños nódulos con una distribución en alas de mariposa en las mejillas y en los pliegues nasolabiales. Se desarrollan durante la infancia y en muchos casos constituyen el primer signo de la enfermedad. La pápula fibrosa de la nariz es una lesión muy común que aparece en adultos, casi siempre como lesión solitaria en la porción inferior de la nariz o la piel adyacente de la cara. Normalmente se trata de una pequeña pápula hemisférica, de superficie lisa y consistencia firme que no suele exceder de 5 mm de diámetro.En la mayoría de los casos el color de la lesión es el de la piel normal y habitualmente se diagnostica clínicamente como un nevo melanocítico intradérmico o como un pequeño carcinoma basocelular. Los fibroqueratomas acrales incluyen todas aquellas lesiones descritas como fibroqueratoma digital adquirido, fibroqueratoma periungueal adquirido y fibroma periungueal (tumores de Köenen de la esclerosis tuberosa). Las pápulas perladas de pene son pequeñas pápulas blanquecinas persistentes, de 1-3 mm de diámetro, que se desarrollan circunferencialmente en el surco balanoprepucial. Histopatológicamente, todas estas lesiones muestran varios hallazgos comunes, que incluyen un incremento en el número de vasos sanguíneos de pequeño tamaño y fibrosis perivascular y perianexial dispuesta concéntricamente a modo de “hojas de cebolla”. El estroma de la lesión también contiene fibroblastos estrellados, alguno de ellos multinucleado. Los angiofibromas cutáneos son lesiones completamente benignas que puede eliminarse mediante extirpación o dermoabrasión.
Título del artículo: Angioleiomioma
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El angioleiomioma es una neoplasia benigna que se origina a partir de las fibras de músculo liso de la capa muscular de venas. Esta neoplasia no tiene ninguna característica clínica distintiva, pero a veces el dolor o la sensibilidad de la lesión al palparla son signos clínicos que permiten sospechar el diagnóstico de angioleiomioma.Clínicamente, el angioleiomioma aparece como un nódulo subcutáneo de consistencia firme. La localización más frecuente de la lesión es en las extremidades inferiores, especialmente en las piernas.Parece ser que el angioleiomioma es más frecuente en mujeres que en hombres. Histopatológicamente, los angioleiomiomas aparecen como nódulos dérmicos bien circunscritos rodeados por el tejido conectivo de la dermis y separados de él por grietas de retracción. Dentro del nódulo tumoral propiamente dicho, se observan venas de pared muscular y calibre variable a partir de las cuales se observa una proliferación tangencial de fibras musculares lisas que constituyen la tumoración. El angioleiomioma es una neoplasia benigna. La extirpación quirúrgica completa elimina el dolor causado por la lesión.
Título del artículo: Angiolipoma
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

Los angiolipomas aparecen como tumoraciones subcutáneas, a menudo múltiples y son más frecuentes en individuos adultos jóvenes. Pueden localizarse en cualquier área de la superficie corporal, pero la localización más frecuente es en el tejido celular subcutáneo de los antebrazos. Es muy típico de estas lesiones el ser dolorosas a la palpación. Clínicamente, los angiolipomas son muy similares a los lipomas, aunque es más frecuente que los angiolipomas sean múltiples y se transmitan con carácter hereditario.Histopatológicamente, los angiolipomas aparecen como nódulos subcutáneos, habitualmente bien circunscritos, que están compuestos por tejido adiposo maduro y un número variable de vasos sanguíneos. La proporción de tejido adiposo y vascular varía de unas lesiones a otras, pero el componente vascular suele ser más abundante en las áreas periféricas de la tumoración. Lo más habitual es que el componente vascular esté representado por capilares dilatados con su luz repleta de hematíes. Es muy característico que muchos de estos vasos muestren su luz ocluida por trombos de fibrina. Si se requiere, porque la lesión es dolorosa, la extirpación quirúrgica es curativa. Se han descrito casos de angiolipomas múltiples que han sido tratados con éxito mediante liposucción.
Título del artículo: Angiolipoleiomioma cutáneo
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

Angiomiolipoma y angiolipoleiomioma son los términos que se utilizan para nombrar una rara neoplasia benigna constituida por una proliferación de vasos sanguíneos, músculo liso y tejido adiposo. Clínicamente, las lesiones de angiomiolipoma se desarrollan durante la vida adulta y parecen ser más frecuentes en hombres que en mujeres. La piel de zonas acrales, como los pabellones auriculares y los dedos de manos y pies son las localizaciones más frecuentes.Histopatológicamente, el angiolipoleiomioma cutáneo aparece como un nódulo bien circunscrito, pero no encapsulado, localizado en la dermis reticular profunda o en la hipodermis. La mayoría de las lesiones se enuclean fácilmente tras la incisión y habitualmente la muestra enviada para estudio histopatológico no incluye la epidermis suprayacente. La neoplasia propiamente dicha está constituida por tres componentes: estructuras vasculares, fascículos de músculo liso y tejido adiposo. La proporción de estos tres componentes varía de unas lesiones a otras. La extirpación quirúrgica simple es suficiente tratamiento para un angiolipoleiomioma cutáneo.
Título del artículo: Angiomixoma cutáneo
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El angiomixoma cutáneo ha sido independizado como una neoplasia con identidad propia en los últimos años, probablemente a raíz de su descripción en pacientes con síndrome de Carney. Este síndrome consiste en un proceso de herencia autosómica dominante que asocia hiperactividad endocrinológica (síndrome de Cushing, tumores testiculares y acromegalia), pigmentación cutánea moteada, schwanoma melanótico con cuerpos de psamoma y mixomas múltiples (cutáneos, cardíacos y mamarios). Los angiomixomas cutáneos solitarios habitualmente no están relacionados con el síndrome de Carney y aparecen como nódulos cutáneos o subcutáneos preferentemente localizados en zonas cutáneas distales de las extremidades o la cabeza. Histopatológicamente, el angiomixoma aparece como una lesión bien circunscrita y multilobular, con abundante componente vascular especialmente en la periferia de la lesión y con septos de tejido colágeno que compartimentalizan la lesión. Cada uno de los lóbulos considerado individualmente está constituido por abundante material mixoide y escasa celularidad. Estas células estromales muestran una morfología fusiforme o estrellada y están embebidas en el material mixoide.La atipia citológica es rara y habitualmente no se observan figuras de mitosis. Algunas veces se observan vasos sanguíneos dilatados de pared fina y con abundantes hematíes en su luz que aparecen salpicados entre el material mixoide, dando en conjunto una apariencia angiomatosa a la lesión.A menudo, el epitelio de la epidermis que cubre la lesión, así como el epitelio de los anejos atrapados en la tumoración, muestran grados variables de hiperplasia.También es frecuente la presencia de un infiltrado inflamatorio salpicando la lesión, y en este infiltrado salpicado por el estroma es característico observar la presencia de neutrófilos, un hallazgo que diferencia el angiomixoma de otras lesiones mixoides cutáneas. Los angiomixomas cutáneos son neoplasias benignas, aunque se han descrito persistencias después de extirpaciones quirúrgicas incompletas.
Título del artículo: Angiomixoma agresivo
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El angiomixoma agresivo es una rara neoplasia que se desarrolla en la región genital, perineal o en el interior de la pelvis y afecta preferentemente a mujeres, aunque también se han descrito ejemplos en hombres.Aparece como una lesión polipoide, que muestra un crecimiento infiltrativo de las estructuras subyacentes, pero no produce metástasis a distancia. Histopatológicamente, el angiomixoma agresivo está constituido por células fusiformes o estrelladas y vasos sanguíneos de pared fina o gruesa y hialinizada que están inmersos en un estroma mixoide con abundantes fibras de colágeno. Habitualmente, no se observa atipia citológica ni figuras de mitosis. El angiomixoma agresivo debe tratarse mediante una extirpación quirúrgica amplia que incluya márgenes libres de tumoración. De todas formas, son muy frecuentes las persistencias por extirpaciones quirúrgicas incompletes debido a la mala delimitación de la tumoración.
Título del artículo: Enfermedad de Kimura
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

La enfermedad de Kimura es un proceso inflamatorio de tejidos blandos cutáneos y subcutáneos y no una neoplasia vascular. En la actualidad la mayoría de los autores consideran que la enfermedad de Kimura y la hiperplasia angiolinfoide con eosinofilia son dos procesos diferentes y que el diagnóstico diferencial ente ellos puede establecerse basándose en criterios clínicos e histopatológicos. Así, desde el punto de vista clínico, la enfermedad de Kimura se desarrolla preferentemente en varones jóvenes, que presentan voluminosas hinchazones de tejido blandos subcutáneos de las regiones periauricular y submandibular. El proceso se acompaña habitualmente de linfadenopatías regionales de gran tamaño, síndrome nefrótico, eosinofilia en sangre periférica y niveles elevados de IgE. En contraste, la hiperplasia angiolinfoide con eosinofilia se caracteriza por la aparición de pápulas y nódulos cutáneos de apariencia angiomatosa, localizados superficialmente y que sangran con facilidad. La hiperplasia angiolinfoide con eosinofilia no se acompaña de linfadenopatías ni de eosinofilia en sangre periférica y los niveles séricos de IgE son normales. Histopatológicamente, existen también varias diferencias entre la enfermedad de Kimura y la hiperplasia angiolinfoide con eosinofilia.A pequeño aumento, las lesiones de hiperplasia angiolinfoide con eosinofilia muestran una apariencia general de lesión angiomatosa, constituida por vasos de paredes finas o gruesas y con una luz tapizada por células endoteliales prominentes, con apariencia histiocitoide o epitelioide, que característicamente muestran vacuolas citoplasmáticas.
Título del artículo: Angioendoteliomatosis maligna (Linfoma intravascular)
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

El término de “angioendoteliomatosis maligna” se ha utilizado como contrapartida al de angioendoteliomatosis reactiva para nombrar un proceso muy agresivo con manifestaciones clínicas que casi siempre llevan al fallecimiento del paciente en poco tiempo, habitualmente en menos de un año desde el inicio del proceso.Hasta hace poco tiempo, se consideraba que las células presentes en el interior de las luces vasculares de las lesiones de la denominada angioendoteliomatosis maligna eran células endoteliales neoplásicas. Sin embargo, los estudios inmunohistoquímicos y ultraestructurales llevados a cabo en años recientes han demostrado más allá de toda duda que estas células intravasculares son linfocitos neoplásicos y, por lo tanto este proceso se denomina actualmente linfoma intravascular. Las lesiones cutáneas del linfoma intravascular consisten en nódulos y placas eritematosas o purpúricas, salpicadas por el tronco y las extremidades. Este proceso afecta preferentemente a individuos adultos y ancianos. Lo más habitual es que el linfoma intravascular se inicie son síntomas neurológicos derivados de la afectación del sistema nervioso central, y el paciente consulte por trastornos de la visión, dificultades en la articulación de la palabra o afasia clara, debilidad muscular, hemiparesia, pérdidas sensoriales, convulsiones y demencia progresiva. El linfoma intravascular es una enfermedad que progresa rápidamente, con afectación de hígado, pulmones, bazo, glándulas suprarrenales, tiroides y riñón. Histopatológicamente, las lesiones cutáneas del linfoma intravascular se caracterizan por una proliferación de vasos con su luz dilatada que afecta a todo el espesor de la dermis y se extiende al tejido celular subcutáneo. Estas luces vasculares aparecen repletas de células atípicas, con núcleo grande e hipercromático y numerosas figuras de mitosis. La luz vascular puede mostrar pliegues irregulares que en conjunto confieren una apariencia glomeruloide a los vasos afectados. Con frecuencia se observa extensión de la proliferación de células atípicas al espesor de las paredes vasculares y al el tejido conectivo perivascular. Los estudios inmunohistoquímicos han demostrado más allá de toda duda que las células presentes en el interior de las luces vasculares del proceso originalmente denominado angioendoteliomatosis maligna muestran inmunorreactividad de linfocitos, siendo la mayoría de los casos descritos linfomas B, aunque también se han descrito algunos ejemplos de linfoma T. Aunque algunos pocos pacientes con linfoma intravascular han mostrado una buena respuesta al tratamiento con quimioterapia, el pronóstico de este proceso es muy malo y la mayoría de los pacientes fallecen durante el año siguiente al diagnóstico.
Título del artículo: Angioqueratoma seudolinfomatoso en niños
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, C. Requena, R. O. Pichardo y O. P. Sangueza

Las lesiones denominadas angioqueratomas seudolinfomatosos acrales en niños se presentan como múltiples pápulas persistentes y unilaterales, con apariencia angiomatosa distribuidas en las zonas distales de manos y pies. Histopatológicamente, estas lesiones aparecen constituidas por un infiltrado nodular dérmico, denso y bien delimitado, mayoritariamente constituido por linfocitos e histiocitos y con algunos eosinófilos, células plasmáticas y células gigantes multinucleadas.También se observan abundantes vasos sanguíneos de naturaleza capilar salpicando la lesión. Los estudios inmunohistoquímicos han demostrado que la mayoría de las células presentes en el infiltrado corresponden a linfocitos T o B.Algunos autores opinan que las lesiones descritas originalmente como angioqueratomas seudolinfomatosos acrales en niños deben interpretarse como una variante de seudolinfoma cutáneo y no como un angioqueratoma. La extirpación quirúrgica simple de las lesiones es curativa.




 
 

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