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ENFERMEDAD CELIACA


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Título de la revista/monografía: ENFERMEDAD CELIACA
Coordinador del la monografía: A. Nogales Espert
Número/fecha: 138
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Artículos (Resúmenes e Introducciones)
Título del artículo: Introducción
Tipo de contenido: EDITORIAL
Autores: Carlos Maluenda Carrillo

Dedicar un número monográfico, dentro de esta serie de Monografías de Pediatría, a la enfermedad celíaca (EC) es algo que me satisface plenamente, pues demuestra el impacto que los avances producidos en esta enfermedad han tenido sobre los pediatras generales que son a quienes va dirigida esta publicación. Dentro de la larga historia de la enfermedad celíaca, enfermedad conocida desde la más remota antigüedad, hay que destacar tres acontecimientos que han sido fundamentales para llegar al conocimiento que de ella tenemos en la actualidad: 1888. Descripción clínica magistral de la enfermedad (S Gee). 1950. Implicación del gluten como sustancia tóxica para estos enfermos (W. Dicke). 1957. Biopsia intestinal peroral (M. Shiner). Hasta aquí todo parecía que había tocado a su fin, ya que se conocían bien los síntomas clínicos lo que permitía realizar un diagnóstico de sospecha de la enfermedad, se disponía de un medio diagnóstico seguro y fiable como era la biopsia intestinal así como de un tratamiento eficaz y barato. Sin embargo, el paso del tiempo iba a demostrar que las cosas eran más complejas de lo previsto. Lo primero que aprendimos es que la EC era más frecuente de lo que hasta entonces habíamos estimado. La incidencia de la enfermedad alcanzó picos de 1/450-500 en estudios realizados en Irlanda, Escocia y Suiza a mediados de la década de los años setenta. Esta alta incidencia exigió cambios del hábito dietético partiendo de la hipótesis de que el retraso en la exposición al gluten prevendría el inicio de la enfermedad. Por primera vez en 25 años en el Reino Unido y en Irlanda se describió una disminución en la incidencia de la enfermedad. Por desgracia, y esta es la segunda cosa que aprendimos, esta disminución fue decepcionante ya que en estudios de cribado realizados posteriomente se demostró que la reducción de los casos típicos en los lactantes se compensaba por el aumento de las formas atípicas cuya edad de inicio en muchas ocasiones se posponía a niños de mayor edad o incluso a la edad adulta. En los últimos 15 años la incorporación a la práctica clínica de técnicas de screening, como los marcadores serológicos de EC (anticuerpos antigliadina, antiendomisio y más recientemente antitransglutaminasa), de alta sensibilidad y especificidad nos ha permitido conocer que la presentación clínica de la EC es aún más versátil de lo que pensábamos hasta hace poco. Actualmente sabemos que además de las formas atípicas de presentación, entre las que incluíamos las formas pauci y monosintomáticas, existen otras de más difícil diagnóstico como son las formas silentes y latentes. El conocer mejor las distintas posibilidades de presentación nos ha permitido determinar, por una parte, que la incidencia de la enfermedad es muy superior (1/100-300) a la anteriormente considerada y, por otra parte, que su distribución geográfica es mucho más uniforme de lo que se había establecido.
Título del artículo: Epidemiología y etiopatogenia de la enfermedad celíaca
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: A. Bodas Pinedo y C. Maluenda Carrillo

1. Epidemiología de la enfermedad celíaca en Europa En las últimas 3 décadas han aparecido publicados gran cantidad de artículos relacionados con estudios epidemiológicos sobre la EC en distintas regiones de Europa. En el año 1950 apareció un estudio relativo a la incidencia acumulada de la enfermedad en Inglaterra y Gales (1/8.000), y en Escocia (1/4.000). La mejora de la técnica de biopsia peroral pediátrica y la aparición de tests más específicos para malabsorción hicieron que el número de diagnósticos de la enfermedad incrementara, de manera que a mediados de 1970 se publicaron picos de incidencia de hasta 1/450 o 1/500 en estudios procedentes de Irlanda, Escocia o Suiza. El desarrollo de pruebas complementarias que utilizan marcadores serológicos con alta sensibilidad y especificidad ha permitido evaluar la prevalencia de la EC. La prevalencia de EC en Europa parece ser más homogénea de lo que inicialmente se pensó (tabla I). Los estudios de despistaje realizados sugieren que la enfermedad celíaca es una de las enfermedades con base genética más frecuentes, con una prevalencia en Europa de hasta 1/130-300 según los distintos autores.
Título del artículo: Genética de la enfermedad celíaca
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: E. Gómez de la Concha

Aunque se han propuesto diversos mecanismos para explicar la aparición de esta enfermedad, hoy está más o menos generalmente admitido que está producida por una intolerancia al gluten, que a través de un mecanismo inmunológico, y en sujetos genéticamente predispuestos, produce un daño en la mucosa intestinal. Diversos factores apoyan que es una enfermedad mediada por mecanismo inmunológico, entre ellos, la infiltración de la mucosa intestinal por linfocitos T, la aparición de autoanticuerpos, la asociación de la enfermedad a determinados alelos HLA, o la mejoría experimentada con la administración de esteroides. La predisposición genética queda claramente de manifiesto por la mayor incidencia de la enfermedad en familiares de enfermos. Ésta puede llegar al 30% en hermanos HLA idénticos. La herencia, sin embargo, no es una herencia mendeliana, sino, como en la mayoría de las enfermedades más frecuentes, y desde luego en la mayoría de las enfermedades mediadas por mecanismo inmunológico, una herencia compleja. En este tipo de herencia no hay un gen determinado responsable de la enfermedad, sino que es la suma de pequeños efectos derivados de la presencia de diversos polimorfismos genéticos la que confiere la capacidad para padecer la enfermedad. Luego otros factores, fundamentalmente ambientales, condicionaran el que algunos de estos sujetos genéticamente predispuestos lleguen a padecer la enfermedad y otros no. Esta es una diferencia fundamental con las enfermedades monogénicas en las que es una anomalía en un determinado gen la que condiciona la aparición de la enfermedad.
Título del artículo: Clínica
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: C. Maluenda Carrillo y A. Bodas Pinedo

Es clásico referirse a la descripción que en 1888 hizo Samuel Gee de la enfermedad celíaca como primera descripción clínica magistral e inmejorable hasta el momento actual. Los conocimientos sobre la EC se incrementaron notablemente en la década de los setenta, momento en que a raíz de disponer de unos criterios diagnósticos rigurosos basados en la biopsia intestinal permitió documentar de una forma objetiva la alta prevalencia de esta enfermedad en algunas poblaciones. Estos hallazgos exigieron una actitud inmediata que no fue otra que la del retraso en la introducción del gluten en la dieta de los lactantes ante la creencia de que prevendría la enfermedad. En relación con esta medida se observó, por primera vez, una disminución en la prevalencia de la enfermedad, hallazgo que se tornó decepcionante cuando más tarde, coincidiendo con la introducción de los métodos de screening serológicos de EC, se reconoció que la disminución de los casos de lactantes con enfermedad celíaca típica se compensaban con el incremento de casos de enfermedad celíaca atípica en niños mayores. Resumiendo podemos decir que en el momento actual sabemos que la EC lejos de cursar con una clínica uniforme, se caracteriza por la heterogeneidad en su forma de manifestarse, hecho que queda reflejado en las distintas denominaciones que en la actualidad damos a sus diferentes formas clínicas de presentación (clásica, paucisintomática, monosintomática, silentes).
Título del artículo: Diagnóstico de la enfermedad celíaca
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: I. Polanco Allué

Una anamnesis detallada, unida a un examen físico cuidadoso, permite establecer el diagnóstico de sospecha en aquellos casos que cursan con sintomatología convencional. Sin embargo, el conocimiento de diferentes formas clínicas de enfermedad celíaca (clásica, atípica, silente, latente, potencial, etc.), ha venido a demostrar que un diagnóstico, clínico o funcional de la enfermedad celíaca, es una utopía. Por ello, el diagnóstico de certeza de enfermedad celíaca en los niños no puede establecerse por datos clínicos ni analíticos exclusivamente. Es imprescindible la realización de, al menos, una biopsia intestinal y el estudio histológico de una muestra de mucosa obtenida a nivel duodeno yeyunal. El hallazgo histológico específico, aunque no patognomónico, es una atrofia vellositaria severa (atrofia subtotal) con hiperplasia de las criptas y aumento de linfocitos intraepiteliales (fig. 1).
Título del artículo: Tratamiento de la enfermedad celíaca. La dieta sin gluten
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: M. Márquez Infante y J. Rodríguez López

Una vez diagnosticada la enfermedad celíaca, el único tratamiento existente consiste en mantener una dieta estricta sin gluten y de por vida. No debe iniciarse una dieta sin gluten sin haber realizado previamente una biopsia intestinal que lo justifique, por la alteración de la mucosa. La prescripción de esta dieta, sólo porque hay sospecha de intolerencia a esta proteína o por el resultado de los anticuerpos específicos elevados, sin haber realizado una biopsia intestinal que lo confirme, es un error que se comete con frecuencia y lo único que se consigue es retrasar o enmascarar el diagnóstico de una posible enfermedad celíaca. La dieta debe seguirse durante toda la vida. Está demostrado que el consumo continuado de pequeñas cantidades de gluten, de forma continuada, puede dañar gravemente las vellosidades intestinales o provocar otras alteraciones o trastornos importantes nada deseables, incluso en ausencia de síntomas. La dieta sin gluten permite la recuperación vellositaria, así como la desaparición de los síntomas. La dieta sin gluten debe basarse, fundamentalmente, en alimentos naturales y frescos que no contienen gluten: leche, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, legumbres y los cereales que no tienen gluten: maíz, arroz, mijo y sorgo, combinándolos entre sí de forma variada y equilibrada. Se eliminará de la dieta cualquier producto que lleve como ingrediente trigo, cebada, centeno, triticale (híbrido de trigo y centeno) y, posiblemente, avena.
Título del artículo: Enfermedad celíaca. Problemática social
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: M. Márquez Infante y J. Rodríguez López

El único tratamiento que ha demostrado ser efectivo para la enfermedad celíaca consiste en la instauración de una dieta estricta sin gluten y de por vida. Aunque, a primera vista, pueda parecer que el seguimiento de una dieta sin gluten es una tarea sencilla, nada más lejos de la realidad. Los celíacos se enfrentan diariamente a una serie de dificultades, como el saber qué productos contienen gluten, el precio abusivo de los productos especiales sin gluten, además de los problemas a la hora de hacer uso de comedores colectivos, de empresas, colegios, viajes, etc. PROBLEMAS DE DIAGNÓSTICO El primer problema con el que se enfrenta el paciente celíaco es saber si padece o no la enfermedad. Según los últimos datos ofrecidos por distintos estudios epidemiológicos, la prevalencia de enfermedad celíaca en Europa, es de 1 por cada 200 personas nacidas vidas, lo que convierte a la enfermedad celíaca en la enfermedad gastrointestinal crónica más frecuente en nuestro medio. De esta forma, se estima que en España el número de celíacos puede ascender a 200.000 personas, de las que únicamente entre 18.000 y 20.000 están diagnosticadas. Por tanto, en España hay 180.000 personas que son celíacas y lo desconocen debido, fundamentalmente, a diversas razones: • El 75% de los celíacos son asintomáticos, es decir, no presentan ningún síntoma característico de esta enfermedad. • El índice de sospecha de la enfermedad celíaca entre los profesionales de la medicina es bajo. • Las pruebas disponibles en la actualidad, como los anticuerpos específicos, son aun caras y no del todo sensibles ni específicas.




 
 

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