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| INFECCIONES EN EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL (II) |

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Título
de la revista/monografía: INFECCIONES EN EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL (II)
Coordinador
del la monografía: J. M. Sánchez Granados, M.ª C. García Miranda y J. Clemente Pollán
Número/fecha:
137
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| Artículos (Resúmenes
e Introducciones) |
Título
del artículo: Infecciones del sistema nervioso central en el paciente inmunocomprometido (Parte 2ª)
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: J. M. Sánchez Granados, M.ª C. García Miranday J. Clemente Pollán
INFECCIONES VIRALES DEL SNC
Los virus son causa de meningoencefalitis, mielitis o
radiculomielitis en pacientes inmunodeprimidos. La clínica
característica de encefalitis es la alteración del estado mental, junto
con datos de focalidad neurológica, crisis convulsivas y finalmente
estupor y coma. En ocasiones lo predominante es la irritación
meníngea en las formas de meningoencefalitis.
La prevalencia de encefalitis vírica en el paciente
inmunodeprimido es mayor que en la población general. Los
pacientes con defectos de la inmunidad de tipo celular desarrollan
meningitis por virus de la familia herpes (citomegalovirus, herpes
simples 1 y 2, varicela zoster, Epstein-Barr, HH-6 y posiblemente
otros), sarampión y adenovirus; mientras que los pacientes con
alteración de la inmunidad humoral son más susceptibles a las
infecciones por enterovirus.
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Título
del artículo: Meningitis bacteriana en edad pediátrica
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: D. Moreno Pérez y F. J. García Martín
En los últimos años hemos asistido a un cambio espectacular en el
ámbito de la meningitis bacteriana en edad pediátrica debido a varios
motivos.
En primer lugar, la aparición de cepas neumocócicas resistentes a
los antibióticos empleados habitualmente ha conducido a extremar
precauciones en el manejo inicial de las meningitis en las que se
sospeche o no se pueda descartar la implicación de este germen, que
precisamente son las que presentan mayor índice de morbimortalidad.
En segundo lugar, la introducción sistemática desde los dos meses
de edad de la vacuna conjugada contra el Haemophilus influenzae tipo
b (Hib), y recientemente también contra el meningococo C (MenC),
ha llevado a una drástica disminución en la incidencia de la
enfermedad invasiva por estos gérmenes1, 2. La aparición de la vacuna
conjugada contra Streptococcus pneumoniae y su eficacia
comprobada en la prevención de esta enfermedad3, así como la
posible creación en los próximos años de una vacuna efectiva contra
el meningococo B4, hace soñar a pediatras y padres con tener a los
niños prácticamente fuera de peligro de esta peligrosa enfermedad. |
Título
del artículo: Meningitis tuberculosa
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: J. M. Sánchez Granados y J. Ruiz Contreras
Aproximadamente un 5-10% de los pacientes con tuberculosis
tiene afectación del sistema nervioso central1, aunque esta proporción
ha variado, de forma notable, a lo largo del tiempo. En 1940, en
EE.UU., la meningitis tuberculosa representaba hasta el 30% de todos
los casos de meningitis bacteriana. Sin embargo, 25 años más tarde
esta cifra disminuyó hasta un 8%1. En las dos últimas décadas parece
constatarse un aumento de la meningitis tuberculosa en adultos como
consecuencia del incremento de las formas extrapulmonares de
tuberculosis en pacientes con infección por el VIH. Un estudio ha
demostrado que mientras la meningitis tuberculosa aparece en un 2%
de las personas adultas con tuberculosis, la cifra aumenta hasta un
10% en personas infectadas por el VIH2. Con todo, las cosas no
parecen ser de igual forma en los niños. Al contrario, un estudio
epidemiológico que compara dos décadas (desde 1978 a 1987 y desde
1988 a 1997) en nuestro país, ha demostrado que la meningitis
tuberculosa ha disminuido desde un 10,4% en la primera década hasta
un 5,6% en la segunda3. Otro estudio también sugiere una
disminución en la incidencia de meningitis tuberculosa en niños4.
La meningitis tuberculosa es más frecuente en niños de 6 meses a 6
años de edad1, 4-7 aunque se han descrito casos desde 4 meses a más de
85 años. Por debajo de los 4 meses de edad es muy rara, ya que los
acontecimientos que conducen al desarrollo de meningitis, como se
verá más abajo, tardan 2-3 meses en desarrollarse. Mientras que es
frecuente que los adultos con meningitis tuberculosa tengan factores
de riesgo como alcoholismo, diabetes mellitus, enfermedades
malignas o tratamientos con esteroides, esto no es habitual en los
niños1. |
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