Título
del artículo: Avances recientes en el tratamiento del trastorno bipolar
Tipo de contenido: Artículo original
Autores: Frederick K. Goodwin
El trastorno bipolar es un problema grave de
salud pública que afecta al 1,2 al 2,5% de la población.
En el estudio de la OMS, sobre la morbilidad
mundial de la enfermedad, el trastorno
bipolar ocupaba el sexto lugar entre todos los trastornos
médicos. Su morbilidad es considerable, si
se tienen en cuenta los años de vida productiva
perdidos o los gastos en la atención médica, que
aumentan a más del doble en relación con las poblaciones
testigo comparables. La mortalidad es
otro problema serio del trastorno bipolar, sobre
todo, como consecuencia del suicidio pero también
de la coexistencia frecuente de enfermedades
médicas, en particular, de origen cardiovascular.
La conclusión de que el trastorno bipolar suele
diagnosticarse por defecto se apoya en un estudio
importante, en el que se demostró que más de la
mitad de las personas previamente hospitalizadas
por manía omitían este dato en una entrevista efectuada
varios años después, aún cuando dicha entrevista
tenía una estructura perfectamente elaborada.
En otras palabras, un gran porcentaje de los
pacientes bipolares olvidó o negó que hubiera presentado
manía en algún momento (Tsuang, Winokur
y Crowe, 1980). Nosotros hemos comprobado
que más del 40% de un grupo de pacientes ingresados
en la Unidad de Manía del Centro Médico
Universitario George Washington, con antecedentes
de, al menos, un episodio previo de manía, habían
sido remitidos por su psiquiatra y tratados
como si sufrieran un trastorno unipolar (Ghaemi,
Sachs, Chiou, Pandurangi y Goodwin, 1999).
Uno de los elementos que contribuye al diagnóstico
por defecto, sobre todo en los Estados
Unidos, es la estructura del sistema de clasificación
del DSM-IV. Al separar los trastornos bipolares
ya desde el primer momento de la clasificación,
resulta difícil darse cuenta de la estrecha
relación entre el trastorno bipolar y la depresión
unipolar con recidivas frecuentes, que es una categoría
terciaria del DSM-IV incluidas dentro de
los trastornos depresivos. Por eso, los médicos
formados con este sistema probablemente presten
menos atención a los pacientes deprimidos jóvenes,
con recidivas frecuentes, que pueden constituir
un caso de trastorno bipolar. |