E-mail  |  Libros  |  Atención al Cliente Registro  |  Ayuda  |  Protección de datos  |  Sugerencias  |  Contacte  |  Intranet  |  Página principal
 
 
Proliferaciones cutáneas con diferenciación miofibroblástica y muscular (II)


Compre "Proliferaciones cutáneas con diferenciación miofibroblástica y muscular (II)" en pdf haciendo clic aquí por 5.00€ (iva no incluido)
Título de la revista/monografía: Proliferaciones cutáneas con diferenciación miofibroblástica y muscular (II)
Coordinador del la monografía: L. Requena
Número/fecha: 02-2002
Comprar "Proliferaciones cutáneas con diferenciación miofibroblástica y muscular (II)" en pdf haciendo clic aquí por 5.00€ (iva no incluido)(Recibirá el archivo pdf en el correo electrónico que nos facilite)
Números anteriores
Suscribirse por un año
¿Quiere recibir en su mail los títulos de todos los artículos que se publican en cualquiera de nuestras revistas ¿Además desea que le escribamos para informarle de las novedades editoriales de su especialidad que se editen de las más prestigiosas casas editoriales de todo el mundo?
Sólo tiene que registrarse en www.libreriasaulamedica.com
Si desea suscribirse a nuestros boletines gratuitos introduzca su e-mail
Artículos (Resúmenes e Introducciones)
Título del artículo: Piloleiomioma
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, O. P. Sangueza, C. Requena y A.Torrelo

El piloleiomioma es una neoplasia benigna originada a partir de las fibras musculares lisas del músculo erector del pelo. Existen dos formas clínicas de piloleiomioma, una más rara consistente en una lesión solitaria y otra más frecuente de piloleiomiomas múltiples, que suelen agruparse en una placa, adoptar una distribución lineal o metamérica a lo largo de una región anatómica o aparecer salpicados por toda la superficie corporal. Habitualmente los piloleiomiomas múltiples afectan a más de una región anatómica en un mismo paciente y muestran una incidencia familiar, con herencia autosómica dominante, y asociación a miomas uterinos en los miembros femeninos afectados. Recientemente se han descrito familias con piloleiomiomas múltiples asociados a carcinoma renal papilar. El dolor de los piloleiomiomas puede ser espontáneo, pero más frecuentemente está provocado por el roce, la presión, la emoción o los cambios de temperatura. Histopatológicamente los piloleiomiomas solitarios y múltiples muestran los mismos hallazgos. Se trata, en general, de lesiones, mal delimitadas y no encapsuladas, que infiltran todo el espesor de la dermis aunque suelen respetar una banda de dermis superficial. La neoplasia está constituida por fascículos de células fusiformes entrelazados entre sí y distribuidos irregularmente por la dermis. Las células neoplásicas muestran un núcleo alargado de extremos romos, y con frecuencia se observa vacuolización perinuclear. El citoplasma es amplio, eosinófilo y de apariencia fibrilar. Entre los fascículos neoplásicos de fibras musculares lisas se observan fibras de colágena atrapadas. Inmunohistoquímicamente, las células de los piloleiomiomas muestran positividad para desmina, actina muscular específica y actina alfa de músculo liso, mientras que la proteína S-100, la enolasa neuronal específica, la PGP 9.5 y los neurofilamentos resultan negativos.
Título del artículo: Angioleiomioma
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, O. P. Sangueza, C. Requena y A.Torrelo

El angioleiomioma cutáneo es una neoplasia benigna derivada de la proliferación de fibras musculares lisas de las paredes de los vasos de la dermis o del tejido celular subcutáneo. Habitualmente se trata de una lesión solitaria y aparece como un nódulo dérmico o subcutáneo, de consistencia firme, con preferencia por localizarse en las extremidades inferiores. El angioleiomioma es más frecuente en mujeres que en hombres. Con frecuencia la lesión es dolorosa. Histopatológicamente, el angioleiomioma aparece como un nódulo sólido situado en la dermis reticular o en la hipodermis, muy bien delimitado, y constituido por fascículos de fibras musculares lisas agrupados de manera compacta. El núcleo de las células muestra la característica morfología en “cigarro puro”, es decir, fusiforme y con los extremos romos. En el espesor del nódulo sólido de un angioleiomioma se observan luces vasculares, con una pared de espesor variable, y tapizadas por una hilera de células endoteliales. En algunas áreas las fibras musculares lisas de las paredes vasculares se continúan insensiblemente con las fibras musculares neoplásicas. Inmunohistoquímicamente, las células que componen un angioleiomioma expresan positividad para la actina muscular específica, la actina alfa de músculo liso y la desmina. Los estudios de microscopia electrónica han demostrado que los angioleiomiomas están constituidos por fibras musculares lisas de las paredes de los vasos.
Título del artículo: Angiomiolipoma cutáneo
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, O. P. Sangueza, C. Requena y A.Torrelo

El angiomiolipoma o angiolipoleiomioma cutáneo es una rara neoplasia compuesta por tres elementos: fibras musculares lisas, vasos sanguíneos y tejido adiposo. En contraste con el angiomiolipoma renal, el angiomiolipoma cutáneo no se asocia con esclerosis tuberosa. Se trata de lesiones solitarias que tienen predilección por asentar en piel de zonas acras, como los dedos de manos y pies o los pabellones auriculares. Histopatológicamente el angiomiolipoma cutáneo aparece como un nódulo bien circunscrito y localizado en la dermis profunda o el tejido celular subcutáneo. El tumor muestra sus tres componentes, vascular, muscular y adiposo, en proporción variable de unas lesiones a otras. El componente vascular está representado por vasos sanguíneos de paredes finas, aunque no es raro observar también algún vaso de pared gruesa como parte integrante de la lesión. El componente muscular consiste en fibras musculares lisas entrelazadas y agrupadas de manera compacta, dando una imagen histopatológica muy similar a la del angioleiomioma. El componente adiposo lo constituyen grupos de adipocitos maduros separados por fibras de colágena. Los estudios inmunohistoquímicos muestran los hallazgos esperables en cada componente de la lesión. Así, las células endoteliales que tapizan las estructuras vasculares muestran positividad del factor VIII y el Ulex europaeus, la proteína S-100 tiñe algunos citoplasmas de los adipocitos, y la actina muscular específica y la actina alfa de músculo liso resultan positivas en las fibras musculares lisas neoplásicas. En contraste con el angiomiolipoma renal, las lesiones cutáneas de angiomiolipoma no muestran positividad del HMB-45
Título del artículo: Leiomiomas de genitales externos
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, O. P. Sangueza, C. Requena y A.Torrelo

Como leiomiomas de genitales externos se consideran el leiomioma dartoico escrotal, el leiomioma vulvar y el leiomioma de la areola mamaria. El leiomioma del escroto es una lesión poco frecuente, que aparece como una pápula o nódulo solitario, asintomático y de consistencia firme, localizado en la piel del escroto. El leiomioma de la vulva es más frecuente, se localiza en los labios mayores y suele diagnosticarse clínica-mente como un quiste de la glándula de Bartholin. El leiomioma de la areola mamaria es el más raro de este grupo, aparece en pacientes más jóvenes y se trata de lesiones de menor tamaño que con frecuencia son dolorosas. Desde el punto de vista histopatológico los leiomiomas genitales muestran un patrón diferente dependiendo de la localización de la lesión. Los leiomiomas dartoicos escrotales son los más celulares y aparecen como nódulos sólidos, de bordes dentados e infiltrantes, y están constituidos por agregados compactos de fibras musculares lisas que ocupan el espesor de la dermis. El estroma es escaso y no muestra cambios hialinos o mixoides. Los leiomiomas de la vulva están mejor delimitados que los de escroto, se enuclean con facilidad y aparecen constituidos por células musculares lisas fusiformes o epitelioides y un estroma hialino o mixoide. Los leiomiomas de la areola mamaria muestran un patrón diferente al de los dos anteriores, ya que aparecen constituidos por fascículos de fibras musculares lisas mal delimitados y dispersos en la dermis, separados entre sí por abundantes fibras de colágena y rodeados por los fascículos de músculo liso normal de la areola mamaria, dando una imagen histopatológica similar a la del piloleiomioma. Inmunohistoquímicamente los tres leiomiomas de genitales externos muestran los mismos hallazgos, que consisten en positividad de las fibras musculares lisas neoplásicas para la actina muscular específica, la actina alfa de músculo liso y la desmina, así como negatividad de la proteína S-100.
Título del artículo: Leiomiosarcoma cutáneo
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, O. P. Sangueza, C. Requena y A.Torrelo

Debido a que se trata de tres lesiones con un pronóstico muy diferente, los leiomiosarcomas cutáneos se clasifican en leiomiosarcomas dérmicos, leiomiosarcomas subcutáneos y leiomiosarcomas cutáneos metastásicos. Se considera que los leiomiosarcomas dérmicos se originan a partir de fibras musculares lisas del músculo erector del pelo, del músculo dartos genital o del músculo de la areola mamaria, mientras que los leiomiosarcomas subcutáneos se originan a partir de las paredes musculares de los vasos. El pronóstico es peor cuanto más profunda es la lesión. Desde el punto de vista clínico, los leiomiosarcomas cutáneos primarios muestran predilección por asentar en zonas acras, siendo las extremidades inferiores, el cuero cabelludo y la cara las localizaciones más frecuentes. Clínicamente, la lesión aparece como una tumoración exofítica o como un nódulo subcutáneo de consistencia firme y coloración violácea o purpúrica. Histopatológicamente los leiomiosarcomas cutáneos aparecen como lesiones mal delimitadas que ocupan todo el espesor de la dermis, extendiéndose con frecuencia al tejido celular subcutáneo en la variante dérmica, o están enteramente situados en la hipodermis en el leiomiosarcoma subcutáneo. A pequeño aumento la lesión aparece compuesta por fascículos entrelazados de fibras musculares lisas o se observa una infiltración difusa en sábana por una tumoración densamente celular que destruye y oblitera las estructuras preexistentes de la dermis. Los bordes de la neoplasia son infiltrativos y mal delimitados. Las células neoplásicas son fusiformes, con núcleo alargado de extremos romos, nucleolo poco llamativo y citoplasma eosinófilo. En las áreas más indiferenciadas de las lesiones nodulares las células neoplásicas muestran núcleos grandes, hipercromáticos, pleomórficos y con abundantes figuras de mitosis. Sin embargo, en muchos leiomiosarcomas cutáneos con un patrón de crecimiento difuso, las imágenes de atipia citológica son escasas, y son las características arquitecturales de la neoplasia las que permiten establecer el diagnóstico de leiomiosarcoma en lugar de leiomioma.Inmunohistoquímicamente los leiomiosarcomas dérmicos bien diferenciados muestran positividad para la vimentina, la actina muscular específica, la actina alfa de músculo liso y la desmina, aunque está positividad es menos frecuente en las neoplasias subcutáneas y en las más indiferenciadas.
Título del artículo: Rabdomiomas extracardíacos
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, O. P. Sangueza, C. Requena y A.Torrelo

Existen tres variantes clínico-patológicas de rabdomioma extracardíaco: 1) rabdomioma del adulto, que casi siempre se desarrolla en personas de edad avanzada en la cabeza y en cuello, 2) rabdomioma fetal, muy raro, y que se desarrolla también en la cabeza y cuello de niños y adultos jóvenes, y 3) Rabdomioma genital, que se origina en la vulva y vagina de mujeres de edad media.
El rabdomioma del adulto es más frecuente en varones de edad media o avanzada y tiene predilección por asentar en la lengua, labios, párpado, suelo de la boca, laringe o faringe, por lo que puede causar problemas en la deglución, respiración o fonación. Histopatológicamente el tumor aparece como una lesión bien delimitada con una configuración uni o multilobular y constituida por grandes células poligonales, de citoplasma amplio, eosinófilo y de apariencia granular, con un pequeño núcleo redondeado situado en la periferia de la célula y ocasionalmente con vacuolas intracitoplasmáticas de glucógeno. Las figuras de mitosis son escasas o inexistentes. En la mayoría de los casos, un estudio detallado de estas células demuestra la existencia de estriaciones transversales paralelas en el citoplasma de algunas de ellas. Inmunohistoquímicamente, estas células muestran positividad para mioglobina, desmina y actina alfa de músculo liso, y en menor proporción de vimentina, proteína S-100 y Leu-7.
El rabdomioma de tipo fetal es aún más raro que el rabdomioma del adulto y puede plantear importantes problemas de diagnóstico diferencial histopatológico con un rabdomiosarcoma bien diferenciado. Las lesiones muestran predilección por asentar en la región pre o retroauricular, órbita, lengua, nasofaringe o paladar blando de niños o adolescentes. Histopatológicamente existen dos variantes de rabdomioma fetal, la forma clásica o mixoide y la forma intermedia, celular o juvenil. En la forma clásica o mixoide, se observan células fusiformes primitivas con límites celulares poco claros, que alternan con células musculares delgadas y alargadas similares a las que se observan durante el desarrollo embriológico de las fibras musculares estriadas, y ambos tipos de células están inmersos en una matriz con abundante mucina. En la forma intermedia, celular o juvenil, se observan abundantes fibras musculares estriadas mejor desarrolladas, más gruesas y de citoplasma amplio y eosinófilo, mientras que el número de células fusiformes primitivas es escaso y no se observa mucina en el estroma. En esta forma, mucho más celular, es más fácil observar estriaciones transversales en el citoplasma de algunas de las células neoplásicas.Inmunohistoquímicamente, al igual que en el rabdomioma del adulto, las células del rabdomioma fetal muestran positividad para mioglobina, desmina y actina muscular específica. El rabdomioma genital es también muy raro y sólo existen unos pocos casos descritos en la literatura, localizados en vulva y vagina de mujeres de edad media. La tumoración aparece como una lesión pediculada o un nódulo de aspecto quístico que asienta preferentemente en los labios mayores de la vulva o en la pared de la vagina. Histopatológicamente, el rabdomioma genital está constituido por células musculares alargadas o poligonales, de citoplasma amplio y eosinófilo que muestra evidentes estriaciones transversales, y están inmersas en un estroma con cantidades variables de colágeno y mucina. Al igual que el resto de los rabdomiomas, las células del rabdomioma genital expresan actina, desmina, miosina y mioglobina.
Título del artículo: Rabdomiosarcoma cutáneo
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: L. Requena, O. P. Sangueza, C. Requena y A.Torrelo

El aspecto clínico más frecuente del rabdomiosarcoma cutáneo es el de un nódulo subcutáneo o una lesión tumoral excrecente de consistencia firme, que infiltra profundamente adhiriéndose a los tejidos subcutáneos. La localización más frecuente es la cara, sobre todo alrededor de la órbita y el pabellón auricular. Desde el punto de vista histopatológico, existen cuatro variantes de rabdomiosarcoma: embrionario, botrioide, alveolar y pleomórfico. De todas formas, estos cuatro subtipos histopatológicos pueden observarse superpuestos en una misma lesión y a veces no es fácil encuadrar un determinado caso de rabdomiosarcoma dentro de un subtipo histopatológico concreto. El rabdomiosarcoma embrionario es el más frecuente. Ocurre en niños y asienta preferentemente en la región de la cabeza y cuello. Histopatológicamente las células neoplásicas del rabdomiosarcoma embrionario reproducen todos los estadios del desarrollo embriológico de las fibras musculares estriadas, desde células indiferenciadas de morfología redondeada hasta rabdomioblastos con un grado avanzado de diferenciación y estriaciones transversales evidentes en su citoplasma. El rabdomiosarcoma botrioide es una variante de rabdomiosarcoma embrionario que se desarrolla preferentemente en la vagina y vejiga. La lesión tiene una morfología pediculada o polipoide y está constituida por escaso número de rabdomioblastos indiferenciados y un abundante estroma mixoide. En esta variante histopatológica no es raro observar células indiferenciadas y rabdomioblastos alargados o en cinta que se pliegan en ángulo recto dando la impresión de células fragmentadas. El rabdomiosarcoma alveolar es la segunda forma más frecuente de rabdomiosarcoma, aparece en adolescentes o adultos jóvenes y las localizaciones preferentes son las mismas que las del rabdomiosarcoma embrionario, aunque también son frecuentes las lesiones en extremidades superiores e inferiores. Histopatológicamente el rabdomiosarcoma alveolar está constituido por células indiferenciadas, de morfología redondeada u oval, con escaso citoplasma, que se agrupan dejando espacios vacíos entre ellas y en el centro, formando así espacios alveolares irregulares. Las figuras de mitosis son frecuentes, muchas de ellas atípicas. Un hallazgo histopatológico muy característico del rabdomiosarcoma alveolar consiste en que las células neoplásicas de la hilera periférica de cada agregado celular individual parecen estar adheridas al colágeno formando una empalizada periférica, mientras que las células del centro de los agregados “flotan”libremente separadas unas de otras. El rabdomiosarcoma pleomórfico es la forma más rara de rabdomiosarcoma. Histopatológicamente está constituido por grandes células neoplásicas de núcleo grande y pleomórfico y abundante citoplasma eosinófilo. Es difícil observar estriaciones transversales en el citoplasma de estas células neoplásicas, por lo que con frecuencia la lesión se interpreta como un histiocitoma maligno pleomórfico, y sólo tras el estudio inmunohistoquímico o ultraestructural se establece el diagnóstico correcto. Desde el punto de vista inmunohistoquímico, los marcadores más útiles para confirmar el diagnóstico de rabdomiosarcoma son la desmina, la actina muscular específica y la mioglobina. Más recientemente se han introducido otros marcadores inmunohistoquímicos, como la miosina de músculo esquelético (MY-32) y las proteínas de regulación miógena (MyoD1, Myf-4), que estudiados en conjunto con los marcadores musculares precitados, contribuyen a aumentar la sensibilidad y especificidad en el diagnóstico histopatológico de rabdomiosarcoma. El estudio inmunohistoquímico de miogenina permite establecer el diagnóstico diferencial entre el rabdomisarcoma alveolar y el rabdomiosarcoma embrionario, ya que este marcador es positivo en el primero y negativo en el segundo.




 
 

©Grupo Aula Médica, S.L.
C/ Isabel Colbrand, 10 nave 78 planta 2ª 28050 Madrid - Tlf. 91 358 64 78 Fax. 91 358 99 79