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Dermatología Pediátrica (II)


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Título de la revista/monografía: Dermatología Pediátrica (II)
Coordinador del la monografía: A. Guerra Tapia
Número/fecha: 132
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Artículos (Resúmenes e Introducciones)
Título del artículo: Nuevas modas, nuevas patologías en el adolescente: "piercing", tatuaje y pseudotatuaje
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: A. Guerra Tapia y E. González-Guerra

Aunque la piel, al igual que la indumentaria que la recubre o la exhibe, sirve para clasificar a los humanos —hombre o mujer, joven o viejo, blanco o negro, urbano o campesino, sano o enfermo—, una forma de personalizarse aún más, de diferenciarse y hacerse único, es perforarse o tatuarse. Por este motivo tal vez, el llamado body art, consistente en decorar el cuerpo de forma duradera con perforaciones y tatuajes a través de diferentes técnicas, ha ganado adeptos rápidamente en el mundo occidental en los últimos años. Aunque el impulso de perforarse la piel para insertar en ella adornos es tan antiguo como el hombre, ha sido en la última década cuando esta práctica, conocida como “piercing”, a mitad de camino entre la belleza y la mutilación, ha superado sus habituales fronteras, expresadas en la civilización occidental por los discretos pendientes femeninos. En la actualidad, hombres y mujeres en su mayoría adolescentes, han elegido sus orejas, sus labios, su lengua, su nariz, sus pezones, su ombligo y sus genitales como puntos de su anatomía dignos de ser decorados con anillos, bolas o cadenas. El significado de esta afición supera a menudo el simple deseo de obtener una imagen más bella: provocación, rebeldía, individualización, atractivo sexual o trastornos mentales, forman parte del abanico de motivos que llevan a perforarse zonas del cuerpo tan sensibles.
Pero esta práctica aparentemente banal no esta exenta de riesgos. Dado que en la infancia suelen perforarse las orejas de las niñas para insertar los pendientes habituales en numerosas civilizaciones 1 , y que la población adolescente es uno de los grupos más proclives a la realización del “piercing” en otras zonas, el pediatra es el profesional de la salud que con más competencia y oportunidad puede aconsejar.
Título del artículo: Manifestaciones cutáneas de las alteraciones psicológicas en la infancia y adolescencia
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: A. Guerra Tapia, E. González-Guerra y J. C. Mingote Adán*

Múltiples respuestas emocionales se ponen de manifiesto a través de la piel, evidenciando que el tegumento es un terreno privilegiado donde se pueden objetivar fácilmente las relaciones entre soma y psique. El rubor por vergüenza o el sudor por miedo, son dos ejemplos bien conocidos. La amplia visibilidad y el fácil acceso de la piel aumenta el significado de ésta ante cualquier alteración.
Es comprensible por tanto que la mayoría de las enfermedades cutáneas posean un marcado efecto negativo sobre la calidad de vida. Así, los pacientes externos o ambulantes dermatológicos tienen un 20% más de alteraciones psíquicas que la población general; los pacientes dermatológicos ingresados tienen entre un 20% y un 30% más alteraciones psíquicas que el resto de los pacientes ingresados; el resultado de la terapia de al menos un tercio de los pacientes que acuden a los departamentos de dermatología depende en gran medida del tratamiento de los factores emocionales; las alteraciones cutáneas inestéticas que aparecen en la pubertad pueden inducir personalidades introspectivas y solitarias, o por el contrario, agresivas y antisociales; las alteraciones cutáneas inestéticas que aparecen en la edad media de la vida suelen producir ansiedad, inseguridad, depresión e insomnio, con su consiguiente efecto negativo sobre la vida escolar, social, laboral, familiar y sexual 1 .
Título del artículo: Un enfoque educativo en la prevención del cáncer cutáneo
Tipo de contenido: Artículo Original
Autores: Y. Jiménez Martínez* y F. J. Ortiz de Frutos**

La luz solar es necesaria para la vida, pero conlleva una serie de riesgos para la piel. Algunos son agudos, como la quemadura solar. Otros se producen a largo plazo: fotoenvejecimiento cutáneo, desarrollo de cáncer cutáneo, alteraciones oculares y del sistema inmune. Dentro del espectro de la luz del sol, la luz ultravioleta es la causante de sus efectos dañinos 1 . La luz visible o la infrarroja no producen problemas a las dosis que pueden recibirse con la irradiación solar.
Desde un punto de vista social y médico los efectos nocivos verdaderamente trascendentes son los que se producen de forma acumulativa, años o décadas después de las primeras exposiciones. Si en las últimas dos décadas se observa un claro incremento en las enfermedades de piel y ojos desencadenadas por la luz 2, 3 , existe la inquietud de que esta tendencia se exacerbe con la actual disminución de la capa de ozono atmosférico que sirve de filtrante natural para la luz ultravioleta 4, 5 .
Por otro lado, en los últimos setenta años los hábitos de la población occidental han variado. Si previamente el estar moreno se consideraba un aspecto poco atractivo, a partir de los años treinta la percepción mayoritaria de las personas es que poseer una piel bronceada equivale a: buena salud, bienestar social, signo de belleza y un aspecto deportivo 6 . La mayoría de epidemiólogos ven en este cambio la causa del incremento del cáncer cutáneo 7 . Existen múltiples encuestas que miden el grado de conocimiento que tiene el público en general sobre estos temas, así como cuáles son sus actitudes y comportamientos ante el sol. Bien sean estadounidenses 8 , daneses 9 , franceses 10 , italianos 11 o españoles 12, 13 , todos encuentran que, aunque el conocimiento sobre los peligros sea mediano o bueno, las prácticas erróneas y aún más las actitudes equivocadas son generalizadas.




 
 

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